Seis Ventajas e inconvenientes de las franquicias

La franquicia es la fórmula más utilizada por las empresas para hacer crecer su red de puntos de venta y una de las más efectivas para crear una sólida imagen de marca sin usar grandes presupuestos de publicidad.

Una franquicia es un acuerdo comercial suscrito entre dos partes, el franquiciador y el franquiciado. Es un acuerdo por el cual el franquiciador cede al franquiciado el derecho de explotación, uso y comercialización de una franquicia en una zona geográfica determinada y por un período determinado, y el franquiciador recibe un canon por el know-how, la formación a los franquiciados y la marca comercial.

Por ello, la franquicia es la fórmula más utilizada por las empresas para hacer crecer su red de puntos de venta y una de las más efectivas para crear una sólida imagen de marca sin usar grandes presupuestos de publicidad.

FranquiciaHoy os damos seis ventajas e inconvenientes de las franquicias, tanto desde el punto de vista del franquiciado como del franquiciador.

Ventajas:

1- El franquiciador puede extender su negocio de manera rápida y totalmente controlada, mientras que si vendiese la licencia si perdería el control de su negocio.

2- El franquiciado evita los riesgos e incertidumbre que supone comenzar un negocio desde cero, involucrándose en un negocio con una imagen y marca claramente identificada por los usuarios o consumidores.

3- El franquiciador puede tener un mayor control de la producción, suministro y la distribución de los productos o servicios; de igual modo, le supone menores gastos de personal. Se pueden realizar economías de escala a nivel de fabricación, costes y compras.

4- El franquiciado tiene una clientela desde el inicio gracias al prestigio de la marca.

5- El franquiciador puede aumentar rápidamente su presencia en el mercado y su imagen corporativa; además, le permite la apertura de nuevos mercados con un riesgo muy reducido, tanto económico-financiero como comercial.

6- El franquiciado puede obtener ventajas económicas de las compras ya que se beneficia de las economías de escala en cadena que se producen, y se asegura el aprovisionamiento.

Inconvenientes:

1- Para el franquiciador, se produce una mayor complejidad en los procesos de comunicación con los distintos puntos de venta, debiendo adecuar los sistemas internos a esta nueva situación.

2- Para el franquiciado, pierde independencia en la gestión, debiendo adecuarse a los procedimientos del franquiciador, además de una pérdida de capacidad creativa ya que tanto la decoración y mobiliario de los locales como las estrategias de comunicación y marketing están estrictamente estipuladas por el franquiciador.

3- Para el franquiciador, se arriesga a que el franquiciado sea un fiasco, tenga malas actitudes o comportamientos con los clientes y consumidores, pudiendo afectar a la imagen de marca y reputación corporativa (de esta situación podemos ver muchos casos en franquicias de fast food).

4- Para el franquiciado, realmente no es propietario de la marca comercial que trabaja.

5- Para el franquiciador, puede suponer una pérdida de contacto directo con el mercado, lo cual impide o dificulta un buen conocimiento de su mercado y entorno. Además, puede generar competencia desleal y puede tener problemas en el momento de realizar cambios estratégicos en el negocio.

6- Para el franquiciado, en algunos casos tiene que abonar parte de sus beneficios de forma puntual y permanente.