Burotex para ejercitar el derecho de reparaciones en garantía

Algunas veces sucede que hemos comprado un determinado producto, y que el mismo se estropea o nos da problemas a lo largo del periodo que este se encuentra en garantía. En estos casos lo primero que deberemos hacer es acudir al lugar donde lo adquirimos, y mejor aún si además de acudir, dejamos por escrito nuestra reclamación y para ello el Burotex es una buena solución.

Tanto la LGDCU que ya en los principios generales de su capítulo de garantías y servicio postventa (Libro II, título V, capítulo I) establece que “El vendedor está obligado a entregar al consumidor y usuario productos que sean conformes con el contrato, respondiendo frente a él de cualquier falta de conformidad que exista en el momento de la entrega del producto” (art. 114), como en lo que se establece en las demás normas de aplicación se establece el derecho de todo consumidor de ejercitar la reclamación pertinente y exigir que el producto le sea reparado o en caso de imposibilidad de ello sustituido o de ser restituido en base a las particularidades establecidas sin ningún coste a cargo del consumidor.

Decir cabe que el caso por ejemplo puede complicarse en el caso de que el producto por ejemplo a reparar y que se encuentra aún en garantía, sea un producto que precisamente tenga esa garantía a punto de expirar. En esos casos la necesidad de demostrar fehacientemente que ejercitamos nuestra petición para que nos reparen el producto dentro de la garantía es más que notoria, pues pudiera darse el caso de que el fabricante en cuestión del producto pudiera escudarse en esos días de diferencia entre la recepción del producto en sus oficinas y la entrega por nuestra parte por ejemplo a su distribuidor, y en eso el Burotex puede y debe jugar un papel clave.

Gracias al Burotex podremos demostrar de una forma clara y concisa, de forma legal y admitida como prueba válida ante cualquier administración competente u órgano jurisdiccional que pusimos en conocimiento del establecimiento o del fabricante directamente, la anomalía que sufría el producto en cuestión.